Mucho más que entrenamiento
Volver a Mallorca siempre es especial. Pero este Campus 2026 ha sido, una vez más, algo que va mucho más allá de sumar kilómetros: ha sido una experiencia compartida, días de esfuerzo, convivencia y pasión por el triatlón.
Desde el primer día, el grupo empezó a rodar con energía, combinando sesiones de bici, natación, carrera y trabajo de fuerza. Pronto quedó claro que no veníamos solo a entrenar, sino a disfrutar del proceso, del entorno y, sobre todo, de hacerlo en familia.
Las jornadas fueron sumando volumen y calidad: salidas largas recorriendo cada rincón de la isla, sesiones de natación al amanecer, transiciones, rodajes suaves, entrenamientos exigentes en bici con desnivel… todo acompañado de momentos que también forman parte del camino, como ese café en ruta o una paella en la playa tras una buena sesión.
Día a día, el grupo fue creciendo, no solo en carga de entrenamiento, sino en conexión, en motivación y en ese espíritu que hace que cada esfuerzo tenga sentido. La cercanía de la temporada se empezaba a notar en cada entrenamiento, en cada transición, en cada mirada.
Tras diez días de stage —con el último dedicado al merecido descanso— el balance habla por sí solo:
Pero lo más importante no se mide en números.
Han sido días de compartir, de apoyarse, de reír, de sufrir juntos y de recordar por qué hacemos esto. Porque el triatlón es exigente, sí, pero también es una forma de vivir, de conectar y de crecer.
Mallorca nos ha vuelto a regalar el escenario perfecto.
Y nosotros lo hemos llenado de esfuerzo, ilusión… y familia.
La temporada está cada vez más cerca. Y estamos más que preparados.